Tratamiento para el consumo de opiáceos

En términos generales, las opciones disponibles para el tratamiento del consumo problemático de opiáceos pueden dividirse en tres categorías: tratamiento con asistencia médica (TAM), tratamiento sin drogas y tratamiento de privación (este último no se analiza en este informe). Sin embargo, solucionar los problemas de dependencia y de privación es tan sólo uno de los aspectos del correcto tratamiento de los problemas de consumo de opiáceos. Ayudar a que el individuo se reintegre en la sociedad, es decir, a que encuentre trabajo y un alojamiento estable, y que desarrolle las capacidades sociales y la fortaleza de ánimo necesarias para evitar la recaída, probablemente sean factores igual de importantes para asegurar un resultado positivo a largo plazo. Numerosos estudios demuestran que las personas que tienen problemas de consumo de opiáceos suelen realizar varios intentos de someterse a tratamiento y que los objetivos terapéuticos, sobre todo la abstinencia, pueden no alcanzarse en el primer contacto de la persona con el tratamiento, pero sí mediante repetidas intervenciones terapéuticas.