Sanciones penales

Durante el período de realización del informe, también hubo varios países que modificaron las sanciones estipuladas en su legislación contra la droga para varios delitos, además de los cambios antes analizados y que afectan de forma específica a los jóvenes. Por ejemplo, Bélgica y Reino Unido redujeron el año pasado la pena por posesión de cannabis no problemática. En Bélgica, una nueva directiva publicada en febrero de 2005 aclara las excepciones a esta reducción de la pena, instando a la acción judicial plena en aquellos casos que conlleven «alteración del orden público». Entre ellos está la posesión de cannabis en lugares de reunión de niños en edad escolar (escuelas, parques o paradas de autobús) o en sus proximidades y también la posesión «ostensible» en un lugar o edificio público. En Dinamarca, una enmienda de mayo de 2004 a la Ley de Sustancias Euforizantes, junto con una circular del ministerio público, estableció que la posesión de drogas para consumo propio se castigaría normalmente con una multa, en lugar de las advertencias realizadas anteriormente.

Todas estas actuaciones siguen la pauta de modificación de las posibles sanciones para consumidores y traficantes que se ha venido siguiendo durante los últimos años, de acuerdo con un informe del OEDT (19). Por ejemplo, Bélgica creó en 2003 una nueva categoría de delito que permite no perseguir a los consumidores de cannabis no problemáticos, Grecia redujo la sanción máxima por consumo de drogas de cinco años a uno y Hungría retiró el delito de consumo de drogas de su código penal. En 2002, Estonia eliminó el delito de reincidencia en el consumo o posesión de una pequeña cantidad de droga ilegal para consumo propio (con una pena máxima de tres años de prisión), aunque Lituania introdujo el delito de posesión en su código penal, que puede acarrear penas de hasta dos años de privación de libertad. En 2001, Luxemburgo despenalizó el consumo de cannabis y abolió la pena de prisión para el uso de drogas para consumo propio no asociado a circunstancias agravantes y Finlandia tipificó el delito de consumo de drogas, con una pena máxima de prisión inferior y procedimientos penales abreviados por parte del fiscal. En 2000, Portugal promulgó sanciones administrativas para el consumo de drogas, aunque el mismo año Polonia eliminó la exención de la pena anteriormente posible por el delito de posesión. Sin embargo, esta pauta no refleja un menor control sobre los efectos del consumo de drogas en la sociedad, como puede verse en la cuestión particular sobre perjuicio público y las restricciones a la posesión en las proximidades de personas jóvenes, mencionadas anteriormente.

Para los sospechosos de tráfico de drogas, se tiende a aumentar las posibles penas. En Dinamarca, las penas máximas para los delitos de tráfico se elevaron en más de un 50 % en marzo de 2004. A principios del mismo año, Estonia promulgó penas más estrictas para la mayoría de crímenes relacionados con la droga, especialmente en presencia de circunstancias agravantes. En el Reino Unido, la pena máxima para el tráfico de drogas tipo C ha aumentado de cinco a catorce años de prisión. Además, en los últimos años se ha otorgado mayor importancia a las penas para los delitos específicos de distribución de droga a los jóvenes (mencionados anteriormente) y para los delitos de tráfico de drogas en Grecia en 2001, en Lituania en 2000 y en Irlanda en 1999. Este endurecimiento unánime de las penas por tráfico de drogas se refleja en la Decisión marco europea de octubre de 2004, que establece disposiciones mínimas sobre los elementos constitutivos de delitos y las penas aplicables en el ámbito del tráfico ilícito de drogas.


(19) Más detalles en el informe temático del OEDT «Illicit drug use in the EU: legislative approaches» [El uso ilegal de drogas en la UE: enfoques legislativos].